miércoles, 12 de agosto de 2009

Es justo que Pete Rose este en Cooperstown


Los 90 pies entre una base y la otra es lo más cercano a la perfección que el hombre pudo lograr jamás. Creo que sin Pete Rose el Hall de la Fama nunca estará completo. Inclusive, pienso que él podría ser un futuro comisionado, que amaría más al beisbol que al dinero.

Muchos piensan que el posible “reingreso” de Pete Rose al beisbol marcaría el ingreso de tramposos y mentirosos a un honorable sitial en Cooperstown o Salón de la Fama del Beisbol de los Estados Unidos. Pero vamos que no es justo sus números como peloteros no se hicieron con trampa y este hombre es una leyenda que para bien o mal lo sigue siendo cuantos no hay en el Hall de la fama que no deben de estar y cuanto no hay que si deben de estar.


Es cierto que Rose posee el récord de más imparables 4,256, más participaciones en juegos con 3,562, más turnos al bate 14,053, más temporadas con 200 o más imparables, diez en total, entre otras categorías estadísticas. Su característica principal, su agresividad, fue disfrutada por la mayoría de los que amamos el deporte y el espectáculo deportivo.

Pero fuera del terreno de juego o en el mismo terreno de juego, porqué no, fue acusado de apostar en contra su equipo cuando era dirigente de los Rojos de Cincinnati, lo que valió para ser alejado de por vida de este deporte, de que sus marcas fueran borradas y de no ser elegible al Salón de la Fama en cuestión.

Bud Selig, mandamás del beisbol de Grandes Ligas, parece inclinarse por la restitución de Rose con todas sus marcas y un posible empujón a ser elegible para Cooperstown.

¿Por qué reconsiderar si la falta fue tan grave que le valió su expulsión “de por vida”? Es que el “monstruo” de los esteroides necesita un pié de amigo para minimizar el nivel de falta de quienes nos engañaron al mentir sobre el uso de sustancias prohibidas o ilegales, pero que luego de comprobarse su uso, “lo reconocieron” y pidieron excusas. Al igual que en el Salón de la Fama del país, supongo que Cooperstown elige a sus mejores hombres, los de mejores marcas deportivas pero sobre todo, de mejor marca social para que sirvan de ejemplo a las futuras generaciones del deteriorado y convulsionado mundo. No a los “marcados”.

Es tiempo de readmitir a Pete Rose? Por un lado, existe el argumento de que es un absurdo dejar fuera del Salón de la Fama al autor de la mayor cantidad de hits en la historia de Grandes Ligas. Por otro, se dice que lo que hizo Rose, un confeso apostador de los juegos de los Rojos (a favor siempre, afirma) que él mismo dirigía al final de los años 80, es algo infame que atenta contra la integridad del deporte, y que por ende su castigo debe ser el mayor posible.

Entiendo ambos argumentos, y de alguna manera u otra, estoy de acuerdo con los dos. La ofensa de Rose al béisbol es algo bien grave. Como fanáticos del deporte, lo que más nos puede desilusionar al ver los partidos es la idea de que un juego esté "arreglado" o que un equipo se haya "vendido". Claro que eso ha ocurrido en Grandes Ligas, sobre todo en las primeras dos décadas del Siglo XX. Pero todos nos criamos pensando que eso había quedado bien en el pasado.
A Rose se le ha castigado con 20 años de humillaciones. ¿Es suficiente?


Aun cuando somos responsables de nuestras decisiones no somos responsables de las consecuencias de ellas, teniendo en cuenta que pueden tener un resultado negativo o positivo! Todos cometemos errores, y todos tenemos la oportunidad de arrepentirnos y ser perdonados(siempre y cuando sea sincero nuestro arrepentimiento). La pregunta es, reconoce y esta Rose arrepentido sinceramente de su falta?...Si es asi, merece la oportunidad.

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